Elementos de protección personal (EPP)
Así denominados porque son de uso personal, todo lo que tenga contacto con piel debe ser de uso individual.
No deben ser modificados y serán renovados toda vez que sea necesario.
El operario debe estar capacitado para la correcta utilización de los EPP, elección adecuada, como higienizarlo, conservarlo y reconocer el momento de cambio por deterioro.
La guarda y el transporte de estos elementos debe hacerse en lugares designados a tal fin, evitando golpes, ralladuras, contactos con químicos, exposiciones al sol, altas temperaturas, polvillos, humedad y todo aquello que pueda dañar y/o acortar su vida útil.
Casco de seguridad
Este EPP protege el cráneo y debe ser utilizado cuando exista riesgo de caídas de objetos, trabajos en altura, golpes contra, riesgo eléctrico, trabajos en la vía pública en general, contacto con productos químicos.
El arnés debe estar completo y sin roturas, ajustando perfectamente la cabeza del usuario, el casco no debe caerse al agachar la misma.
Todo casco que caiga de una altura superior a los 6 metros deberá ser renovado.
En el transporte no debe golpearse ni estar en contacto con químicos
No coloque en el casco autoadhesivos no específicos, el pegamento puede deteriorar la composición del mismo, deteriorando la capacidad de protección.
Para higienizarlo utilice agua corriente y jabón neutro.
Si al ejercer presión sobre la visera esta se fisura o cruje es momento de renovar el casco por envejecimiento del material.
Cada dos años de uso deber ser renovado aunque no presente daños visibles.
Anteojos de seguridad, antiparras.
Nos protegen del riesgo de partículas proyectadas, químicos, arco eléctrico, polvos ambientales y de todo elemento punzante que pueda afectar nuestra visión.
Están construidos en policarbonato, lo cual los hace muy resistentes a las perforaciones pero se rallan fácilmente, deben por lo tanto protegerse en el envase original o similar.
En caso de necesitar corrección la misma puede realizarse en los mismos anteojos, cumpliendo así doble función.
Si la tarea implica riesgo con líquidos debemos utilizar antiparras que sellan el perímetro del ojo en todo su contorno
Protector facial
Protegen toda la cara, indicadas para amolar, aserrar con motosierra, trabajos en electricidad, poda, corte con discos.
Cuidados similares a los anteriores ya que están construidos en policarbonato
Existen dos modelos, pueden ajustarse a la cabeza o adosarse al casco.
Guantes
Los hay de diversos tipos de acuerdo a la protección requerida
En algunos casos están confeccionados de distintos materiales para cumplir una misma función. Es importante que correspondan a nuestra medida para sentirnos cómodos y protegidos.
Como todo EPP no debemos modificarlos ni repararlos
Debemos utilizar únicamente el/los guantes indicados a la tarea que estamos realizando
Guantes para tareas generales
Confeccionados normalmente en cuero, podemos encontrarlos también tejidos en distinto tipo de tramado, antideslizantes, en tela plástica, etc. Lo importante es que nos protejan, como ejemplo, si tenemos que manipulear cable no podremos utilizar tejidos ya que serán atravesados por los alambres del mismo, si la tarea consiste en manipulear elementos cortantes usaremos de cuero con refuerzos o con tachas destinadas a tal fin, encontraremos en el procedimiento de trabajo el adecuado a la tarea.
Guantes de PVC entelados
Utilizados en la manipulación de líquidos peligrosos o elementos que lo contengan, son impermeables y están confeccionados en puño largo para proteger el antebrazo. Tareas con baterías, solventes, naftas, aceites, etc.
Guantes dieléctricos
Guantes diseñados y fabricados exclusivamente para tareas con tensión, existen distintos tipos de acuerdo a la tensión de trabajo, esta indicación se encuentra en la cara superior de ambos guantes (derecho-izquierdo) y deberá ser siempre respetada.
Confeccionados con polímeros especiales crean una barrera no conductora entre el operario y la fuente de tensión, evitando así que la corriente eléctrica circule por nuestro cuerpo.
No deben ser reparados ni utilizados del revés, siempre deberá leerse en ambas manos la indicación correspondiente cuando estén colocados.
Antes de cada trabajo deben probarse para verificar que no se encuentren pinchados, se toma el guante por donde se introduce la mano y sujetándolo de dos puntos opuestos se lo hace girar sobre si mismo de tal forma que quede aire en su interior, se lo sujeta con una mano y con la otra ejercemos presión sobre éste para comprobar que el aire no se escape, en caso de encontrarse una pinchadura deben cambiarse inmediatamente.
El material con el que se confeccionan se daña fácilmente frente a los roces, para evitarlo debemos utilizar un segundo guante encima de éste llamado de protección mecánica.
Quitarse reloj, anillos, cadenas, aros, siempre que se trabaje con tensión, estos elementos además de ser muy buenos conductores de la electricidad concentran temperatura ante una deflagración y dañan los guantes.
Cuando guarde los guantes hágalo con la cara interna hacia afuera, de esta manera se secará la humedad y no se deteriorarán a causa de las sales generadas por las manos.
Transpórtelos en el envase original, protéjalos del sol y de productos químicos, el ozono presente en las cercanías de transformadores también los afecta.
Aunque no presenten signos de deterioro a simple vista, transcurridos 6 meses de uso deben ser evaluados.
Guantes de protección mecánica
Estos guantes se deben colocar por encima de los guantes dieléctricos y ser unos tres centímetros más cortos que éstos para evitar que las corrientes de fuga afecten al operario.
El material de confección permitirá un movimiento libre y con buen tacto, con sistema de ajuste en la muñeca, no metálico, para que no deslicen sobre el dieléctrico.
Finalizada la tarea se guardarán en forma separada de los dieléctricos.
Calzado de seguridad
Al tener riesgo eléctrico el calzado siempre será del tipo dieléctrico, zapato o botín, con puntera protectora.
La suela antideslizante con refuerzo para trabajos en escaleras.
No deberán tener tachas ni ojalillos metálicos
El botín además de proteger el tobillo de los golpes ayuda a evitar torceduras por tener el pie mejor contenido.
La suela es parte del calzado, si está gastada o resquebrajada debemos renovar el par.
Ropa de trabajo
La función principal, además de uniformar, es la de proteger al operario de los riesgos implícitos en la tarea.
Si el trabajo implica riesgo de fuego, ya sea por arco eléctrico, explosión, combustión, la ropa tiene que ser retardadora de fuego, es decir que al retirar la fuente de ignición se apague la llama, las telas confeccionadas con 100% de algodón cumplen con ésta condición, no así las que contienen algún tipo de poliéster por ser éste combustible, material utilizado para darle mejor prestancia a la prenda.
El trabajo con riesgo eléctrico implica utilizar ropa sin ningún tipo de metal en cierres y botones y camisas con manga larga que deberán abotonarse en el puño antes de colocarse los guantes, no es recomendable la utilización de chombas o remeras con mangas cortas.
Recuerde que la ropa no es dieléctrica, por lo tanto no debe utilizarse como aislante
Los colores claros favorecen el trabajo durante el verano al ser más frescos por rechazar las radiaciones solares.
Elementos de seguridad y herramientas
Los elementos de seguridad y las herramientas pueden ser compartidos. Deben estar en correcto estado de uso y homologados con normas nacionales o internacionales de calidad para asegurar una correcta prestación y una tarea sin accidentes.
La elección será adecuada a cada tipo de trabajo.
Cinturón de seguridad
Elemento imprescindible para trabajos en altura, como todo elemento de seguridad debe someterse a una minuciosa inspección antes de ser utilizado, revisar todas las bandas y sogas que lo componen, si están deshilachadas, cortadas o perforadas, hay que renovarlo. Los ganchos funcionarán correctamente en el sistema de doble contacto cerrando perfectamente en una acción con recorrido limpio, sin trabarse. Revisar todas las costuras, los hilos estarán completos y sin cortes. La hebilla nos permitirá un buen ajuste y no permitirá que se afloje el cinturón durante la tarea. El cinturón se completa con el cabo de vida y la soga de servicio
Arnés de seguridad
Proceder en forma similar al anterior para su inspección, podemos enganchar el cabo de vida en la anilla del pecho o de la espalda de acuerdo a nuestra comodidad. Utilizado en trabajos de torre y en el canasto del hidroelevador o en reemplazo del cinturón de seguridad agregando el cabo de vida y la soga de servicio.
Escaleras portátiles
Antes de utilizar una escalera portátil es preciso asegurarse de su buen estado, descartando aquellas que no se encuentren en condiciones seguras.
Comprobar los largueros, siempre dieléctricos (fibra o madera), no deben tener fisuras ni zonas con desprendimiento de fibra y/o resina. Si posee vainas protectoras desplazarlas para verificar el buen estado de los largueros. En caso de reparación y/o modificación la misma debe realizarla, o certificarla, la firma proveedora de la escalera.
Todos los herrajes, remaches y bulones deben ser originales, igualmente los peldaños, en todos los casos estarán completos.
Las escaleras estarán provistas de algún sistema antideslizante en su pie, si posee zapatas verificar el buen estado de las mismas, goma, remaches, anclaje en el larguero, bulones completos y que se muevan libremente. Disponer la zapata de acuerdo al tipo de terreno.
El apoyaposte debe estar aislado y además poseer la correa de sujeción en condiciones de ser utilizada.
Las escaleras no deben usarse como puente, andamio, pasarela, ni cualquier otro cometido distinto de aquél para el que han sido diseñadas y construidas.
En ningún caso habrá en la escalera más de una persona, debe estar libre para que una segunda persona ascienda o descienda de ella. Si debemos alcanzar una herramienta o material a la persona que se encuentre en la escalera lo haremos a través de la soga de servicio que posee el cinturón de seguridad
Subir o bajar de la escalera debe hacerse siempre de frente a ella, con ambas manos libres para asirse de los peldaños.
Antes de subir comprobar que la suela del calzado este libre de barro, grasa, o cualquier otra sustancia que pueda producir resbalones.
Las escaleras deben colocarse con la inclinación correcta, la separación en su pie debe ser ¼ de la longitud de la misma.
Cuando se emplee una escalera para subir a un techo, andamio, plataforma, etc., la parte superior de la misma ha de sobrepasar por lo menos en un metro el punto de apoyo.
Los pies de la escalera deben apoyarse en una superficie sólida y bien nivelada, nunca agregar algún tipo de suplemento como ladrillos, maderas, etc.
Nunca deben ocuparse los últimos escalones, el apoyaposte debe quedar aproximadamente a la altura de nuestro pecho.
Si debemos alcanzar puntos alejados estando sobre la escalera tenemos que bajar y volver a ubicarla, estirarnos demasiado puede hacernos perder estabilidad, tomemos como regla mantener “el ombligo” dentro de los largueros.
Antes de ascender señalizar la zona de trabajo, si tenemos que colocar obligadamente la escalera detrás de una puerta tomar los recaudos correspondientes, bloquear la puerta en posición cerrada o bien abrirla indicando la presencia de “hombres trabajando”.
Cuando las escaleras no se utilicen deben protegerse en lugar seco y techado, evitando el daño prematuro causado por el agua y los rayos solares.
Herramientas
Las herramientas portátiles deben observar todas las normas de seguridad y ser adecuadas a la tarea a realizar.
Los usuarios estarán capacitados sobre la utilización correcta de cada herramienta, conociendo la forma de conservarla y de cambiarla en caso de ser necesario.
Debemos observar el estado general, puntos de articulación, muelas, filos, mangos, encastres, regules, aislamiento, etc. en ningún caso la herramienta debe sufrir modificaciones ni agregados, respetando la originalidad de fabricación.
Si la herramienta funciona con electricidad asegúrese de su perfecto estado.
No utilice cables defectuosos, enchufes o fichas rotas ni aparatos cuya carcasa presente desperfectos.
Los conductores de alimentación pueden sufrir quemaduras por estar cerca de una fuente de calor, contactos con químicos, cortes producidos por herramientas o bordes filosos y también pueden ser dañados por el paso de vehículos sobre ellos.
Verifique el buen estado de los cables de alimentación antes de cada trabajo.
Nunca conecte directamente a una fuente de alimentación, hágalo siempre a través de un tablero de protección que contenga llave térmica y disyuntor diferencial, aunque la alimentación sea generada por un grupo electrógeno o traída de un establecimiento, ya que no conocemos la protección eléctrica que este posee.
Maniobre estas herramientas con los órganos de mando originales (llaves), no conecte o desconecte con las llaves cerradas (posición de marcha), puede afectar los puntos de conexión y/o causar una accidente.
No realice tareas con estos equipos a la intemperie en los días de lluvia o cuando Ud o el equipo se encuentren mojados, en estas condiciones aumenta considerablemente el riesgo de accidente eléctrico.
No forzar al límite las máquinas eléctricas, estas se bloquean, calentándose en forma excesiva su bobinado por el aumento de la intensidad de corriente, incrementando el riesgo de rotura con la proyección de fragmentos a gran velocidad.
Estas herramientas deben ser guardadas en lugares seguros y secos, cuidarlas de golpes, contactos con agua o corrosivos, un deterioro prematuro pude repercutir en nuestra seguridad al ser operadas.
TRASTORNOS MUSCULARES
Afectan a un porcentaje elevado de trabajadores de nuestra actividad.
Un gran número de ellos se originan por las condiciones de trabajo, principalmente por las posturas incorrectas, los esfuerzos, la manipulación manual de cargas y ciertos movimientos repetitivos.
Los trastornos Musculares pueden darse en cualquier parte del cuerpo, los mas comunes son en el cuello, la espalda y en las extremidades superiores e inferiores.
Los síntomas son fáciles de identificar, el más común es el dolor localizado.
A) TRASTORNOS DE CUELLO (COLUMNA CERVICAL):
Síntomas: Sentir con frecuencia dolor, rigidez, entumecimiento y sensación de calor localizado en la nuca, durante o al final de la jornada de trabajo.
Causas principales:
- Posturas forzadas de la cabeza: girada hacia los costados, inclinada hacia atrás o muy inclinada hacia delante.
- Mantener la cabeza en la misma posición durante muchos minutos.
- Movimientos repetitivos de la cabeza y los brazos.
- Aplicar fuerzas con los brazos o con las manos.
- Algunas medidas preventivas:
- Adoptar posturas de trabajo que no requieran esforzar el cuello.
Evitar movimientos bruscos.
En trabajos donde es necesario permanecer periodos largos en la misma postura, intercalar pequeños descansos.
Todo lo que se mire con frecuencia debe estar enfrente de nosotros y por debajo de los ojos.
B) TRASTORNOS DE CINTURA (COLUMNA LUMBAR):
Síntomas: Dolor localizado en la parte baja de la espalda o irradiado hacia las piernas.
Causas principales:
- Levantar, depositar, sostener, empujar y tirar de cargas pesadas.
- Posturas forzadas del tronco: giros e inclinaciones hacia delante, atrás, o para los costados.
- Trabajo físico muy intenso.
- Las vibraciones trasmitidas al cuerpo a través de los pies.
Algunas medidas preventivas:
No manipular manualmente cargas, mecanizar las tareas y emplear ayuda.
Disminuir el peso de los objetos manipulados, evitando levantarlos por encima de los hombros o bajarlos por debajo de las rodillas.
Evitar inclinar en exceso el tronco hacia delante, girarlo o llevarlo hacia atrás sin apoyarlo en un respaldo.
Reducir la intensidad del trabajo físico pesado, introduciendo pausas frecuentes, o alternándolo con tareas más livianas que no fuercen la espalda.
Realizar pequeñas interrupciones del trabajo (de uno o dos minutos).
Evitar el trabajo repetitivo, alternando tareas diferentes durante la jornada.
C) TRASTORNOS DE CODOS:
Síntomas: dolor diario en el codo, aun sin moverlo, puede ser un síntoma de la epicondilitis.
Causas principales:
- Trabajo repetitivo de los brazos que al mismo tiempo exige realizar fuerza con la mano.
D) TRASTORNOS DE HOMBROS:
Síntomas: sentir a diario dolor o rigidez en los hombros.
Causas principales:
- Posturas forzadas de los brazos: muy levantados por delante o a los lados del cuerpo; brazos llevados hacia atrás del tronco.
- Movimientos muy repetitivos de los brazos
- Mantener los brazos en una misma posición durante muchos minutos
- Aplicar fuerzas por periodos prolongados con los brazos o con las manos.
E) TRASTORNOS DE MUÑECAS:
Síntomas: el más común es el dolor frecuente; en el síndrome del túnel carpiano el dolor va acompañado de hormigueos y adormecimiento de los dedos pulgar, índice y medio, sobre todo por la noche. En la Tenocinovitis el dolor se extiende por el antebrazo.
Causas principales:
- El trabajo manual repetitivo haciendo a la vez fuerza con la mano o con los dedos.
- Una postura forzada de la muñeca, o usando solo dos o tres dedos para agarrar los objetos.
Algunas medidas preventivas:
Todo lo que se manipule con frecuencia debe estar situado por delante y cerca del cuerpo.
Evitar el trabajo prolongado por debajo de los codos o por encima de los hombros.
Reducir la fuerza hecha con los brazos o las manos (disminuyendo el peso de los objetos, utilizando herramientas adecuadas y empleando elementos de ayuda).
Mantener apoyados los antebrazos, cuando la tarea lo permita.
Reducir la fuerza hecha con las manos y con los dedos.
Agarrar los objetos con todos los dedos flexionados
Evitar trabajar con el codo completamente extendido o doblado.
No emplear la mano para golpear los objetos.
Evitar sujetar objetos con superficies resbaladizas; emplear dispositivos que faciliten el agarre o usar guantes apropiados.
Evitar el contacto con la mano con superficies muy frías.
Evitar la transmisión de vibraciones de las herramientas a la mano (utilizando guantes).
Realizar pequeñas interrupciones del trabajo (de uno o dos minutos).
Evitar el trabajo repetitivo, alternando tareas diferentes durante la jornada.
Factores a tener en cuenta para prevenir los trastornos musculares.
La organización del trabajo:
El ritmo, la intensidad y cantidad de trabajo, primas, estrés, falta de descansos, trabajo monótono y repetitivo influyen en la aparición de los trastornos musculares.
Es importante alternar las tareas que requieran esfuerzo físico y rotar en las mismas para no realizar el mismo movimiento durante periodos prolongados.
Los equipos y tareas:
La fuerza física, repetición, movimientos rápidos, ciclos cortos. Posturas incorrectas, forzadas, o estáticas. Mal diseño de los puestos y herramientas, con espacio insuficiente, o una sujeción incomoda o forzada.
El medioambiente:
El ruido, iluminación, vibración y factores climáticos.
El individuo:
La formación, capacitación, equipos individuales de protección, concentración.
Seguridad e higiene



